viernes, 20 de agosto de 2010

... Simplemente como somos ...

A nuestras preguntas finales
el tiempo no da respuestas.
Vivimos la vida de otros
porque ser uno mismo cuesta.

¿Buscamos ser lo que somos?
y, ¿somos lo que buscamos?
El infecto ardor del dinero
nos deja donde estamos.

¿Es libre aquél que respira
el aire confuso del brío?
¿O son sus deseos innatos
una cárcel infausta y sombría?

Esclavos de falsas costumbres,
frenamos nuestros instintos.
Por muy valientes que seamos
no osamos ser los distintos.

Cánones,normas, rutinas.
Nosotros mismos creamos los muros.
Sumidos en un mar puritano
no logramos salir de apuros.

Construimos ciudades fantasmas
basadas en la hipocresía.
Nos cubre una densa niebla
de fingidas sonrisas y cortesía.

Pero si es verdad que viene
un final triste y frío,
¿para qué levantamos entonces
paredes en un mundo vacío?

De nuestra naturaleza humana,
¡fariseos!, colgamos del garfio,
y cuando la farsa acaba
su huella persiste cual epitafio.